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COLORIDA COLÉRICA de Federico Carlos Volio





A más de 20 años de escrito
este poema se fue transformando
hasta crecer por completo y así
alcanzar al anillo de fuego.

Y ese día sobre el polo antártico
cuánticamente se re-nombró...

COLORIDA COLÉRICA

Eclipse solar anular
"Anillo de Fuego"
de 17-2-2026.

DEFINITIVA-MENTE CONCLUIDO
"Colorin, colorado"


Astropoema Colorida Colérica
86 versos


 
POETA VOLIO DE CÉSPEDES
Federico Carlos Volio De Céspedes Toledo

Año 2026






Federico Carlos Volio

Astro-poeta





COLORIDA COLÉRICA

Creación del autor intelectual:

FEDERICO CARLOS VOLIO TOLEDO

@FedericoVolio




Solo una vez verte a lo lejos bastó para desearte
Si lo quieres, si no vienes; No lo sé y no lo adivino.

Cuánto lo sabes, cómo sientes y por dónde estás.
Quisiera me lo dijeras con tu sonrisa en mis ojos

sin embargo te veo yendo con tu mirada de pena.
La anhelada bella entonada no aguarda al delirio

y te le vas timbrada con la serenata de nostalgia.
A pista orbital en mi vista llevas la ardiente miel

al son del ritmo de tus ojos cuando me ven dulces
a donde vayas ágil onda en danza cuántica al colapso

pues probablemente podré verte suceder a idea de mi día.
Desorbitó tan larga tu estrella regada al vaho de mi ilusión

venía cayendo relumbrante al borde del olor de tu sueño.
Yo soy el rebelde mar con que el destino te conquistaba

mientras me quemabas por el desierto cola de desolación.
Cuando levantabas noctámbula luna invernal a mi mediodía

entonces iba a recostarle a tu medianoche mi sol de verano.
Aquí mismo estoy, muy a la redonda; por el otro lado yendo 

al mismo polo invertido, derretidos azules por tormenta solar.
Isla en isla, lloviendo a sequías sobre revés en el polo caído 

bajo gigantescas oleadas impulsados a la brillante cúpula
disparado descalabro geográfico por enamorantes misiles

desparramados entre nuestra atracción. Voy a presentirte
a donde ni siquiera me muevo por verte en tus estallidos.

Mi lamento tronador ríe sobre tu oído. En la lengua del hoy
no he conservado deseos ni más allá, tampoco en el mañana

caprichosa ególatra en delicias de labios vivos y despiertos
al morderles un beso en un momentáneo dejo achocolatado.

Aroma eufórico de amargo café, dulce por-tal mágico al cuento. 
Aquí presenciarte quisiera pero bien lo sé, allá estás muy feliz.

He de volver veloz al cielo hacia el paraíso en ruego original,
al desconsolado por-venir no puedo atraerme solo un desear.

Desde aquel superior espacio, azul es el planeta; la mar y el cielo
sin embargo aquellos imaginados azules son los más hermosos.

Aviniéndonos entre las miradas del corazón al añorado celestial
les vemos como van a la caridad y a la paz en grados armónicos

por abrirse ultra dimensión por saltos ascendentes en sincronía
pura naturaleza cuántica sopla realidad a puntos de humanidad.

Son verdes las selvas, lagos, ríos y los precisos tallos e insectos,
exuberantes bordes biológicos regados de mariposas y colibríes.

Maravillosas ventoleras envuelven al nido húmedo tibio verde.
Es blanca la nieve, la nube sin-lluvias; la altísima luz del altar

y los blancos más puros convertidos al arco iris transparente.
Vas con desafiante sello de tu piel de marfil a palabra mutante

y tus lineales planicies colorinas se abren por grandes azules.
Impactante con afilada nariz y elevados puntiagudos pechos

a pies despuntas posesivos goces que apuntan con tu cuerpo,
al pisar pican instintos como alfileres y a los sentidos salpican.

Pincho seducción en delicadas curvaturas escaladas a chorros
y aunque surques abismos, mares y desiertos; te alcanzo cima.

Destellante sonriente en los cielos te giro con apuros del Sol.
No te veo ni en la Luna sino encima de la corazonada asoleada.

Sin embargo, rocías olas azules de los océanos y verdes gotas
vapores cristalinos a bosques; fuerzas de luz mayúsculas al oro.

Irradiado por tus cabellos ultra encendidos estoy terrícola al sol
aguas entre llamaradas fucsias de tu diadema de las estrellas.

Gigantes relámpagos enlazan y enfrentan brillos al diminuto sol
y justo aquí del celeste allegan círculos violetas a cosmos vital.

A dulce danza autóctona vienes y me lanzas al ingrávido infinito
princesa rosada cubierta al sombrero de la Luna en la roja tierra.

Beldad más bella de las hermosuras, la más preciosa; la más pura.
Más colorida mujer: Azul blanca amarilla, colorina mulata dorada;

tan rosada aguamarina negra celeste y verde gris púrpura violeta.
Por la blanca escandinava azul polar. La naranja hinduista mística.

Por la oriental de porcelana. A vientos rojos las estilosas y ágiles.
Azules neozelandesas y australianas, tales bellas al origen isleño.

En el verde, la sudafricana diamante y la esbelta afroamericana. 
La norteamericana rubia espacial. La danesa a vientos amarillos.

La ideal anaranjada neerlandesa. La mulata colorada de frescura.
La trigueña ondulada de los suaves labios del rubí de la ternura.

La belleza aguerrida impertérrita de esas amazonas mitológicas
y al vuelo del quetzal, muy distinguida belleza del garbo encantador.

Sensuales pioneras navegan caminitos a conquistar selvas y mares
indo-americanas, oceánicas y asiáticas a cautivante candor-cantor.

Nadamos dorados a horizontes cruzados por tus trenzas de fuegos,
belleza madrugadora al atardecer de azules astros a noche naranja.

Tan únicos, en ti y en mí; al acuario del sol por amarnos celestes
desde siempre a y en uno solo, somos a inolvidable imaginación.

Y como te veo aquí mismo, otra vez y una vez más; azul mujer
enlazados sin posición ni tiempo a esa bella verdad espacial.

Belleza de verdad, ya sean décadas, siglos, milenios; no se decae.
La verdad es bella e invariable-mente actual hasta el eterno día.

Y me veo aquí mismo y otra vez y una vez más del espacial amar
al surgir del tiempo, en el atravesar esa desintegración otra vez.

Solo una vez me bastó ver arder la luz alrededor de la oscuridad...
la Luna con circunferencia solar colocaba un anillo a la antártida.



Federico Carlos Volio
 



ADVERTENCIA DE AUTORIZACIÓN

EN GESTIÓN DE DERECHOS INTELECTUALES:

Únicamente se autoriza la reproducción parcial

lo suficientemente necesaria para una referencia literaria

en todo caso con expresa mención del autor intelectual

creador © Federico Carlos Volio

y citando el título del poema y este blog como fuente.